Romper con tu pareja puede ser un momento muy doloroso y demoledor, y no sólo en el plano sentimental, sino que puede llevar a problemas de salud como son el insomnio o un debilitamiento del sistema inmunológico.
Obviamente, es primordial tomar las medidas oportunas para evitar que las emociones negativas se conviertan en problemas a nivel psicológico, por lo que aquí te recomendamos algunos pasos para minimizar el impacto negativo de una ruptura amorosa de pareja.

Buscar ayuda psicológica profesional, una buena iniciativa tras romper con tu pareja.

Aunque cada ser humano seamos únicos, tenemos muchos puntos en común entre nosotros. Los psicólogos observamos que, aunque cada pareja y cada relación es diferente, en el fondo se repiten patrones y situaciones similares. Gracias a este aspecto somos capaces de empatizar unos con otros, ya que hemos pasado por escenarios parecidos y hemos sentido las mismas emociones.

Cuando hay una ruptura amorosa en nuestra relación de pareja, sobre todo cuando no somos nosotros los que hemos decidido dar ese paso, lo que experimentamos es un sentimiento de duelo y una profunda sensación de tristeza, y dependencia emocional. Esta pérdida también puede desembocar en emociones de rabia, dolor, miedo, confusión, sensación de injusticia, desamparo y frustración entre otras muchas.

Es por esto, que acudir a la consulta de un psicólogo puede ser el primer paso de una recuperación, no sólo por los beneficios que aporta la terapia, sino también porque se trata de un primer paso consciente para recuperarnos.

Pensamientos negativos: 3, 2 , 1… ¡fuera!

Cuando uno rompe su relación de pareja, es muy habitual que nuestros pensamientos sean negativos y rumiativos (damos vueltas una y otra vez a la misma idea). Este hecho sólo nos hunde más, por ello debemos ser conscientes de ellos e intentar detenerlos. Por ejemplo:

  • Quizás mi pareja nunca me quiso, porque si me hubiera querido tanto como decía, no me habría dejado.
  • Todo lo demás tuvo más peso que el amor que decía sentir hacia mí.
  • Jamás encontraré a otra persona que me quiera igual.
  • Estoy destinado/a a estar solo/a el resto de mi vida.
  • Nunca podré volver a enamorarme.
  • Ya no quiero estar con nadie más.
  • ¿Crees que aún siente algo por mí? Parece como si de un día para otro ya no sintiera nada por mí.
  • ¿Me recordará? ¿Habré significado algo para él/ella?
  • ¿Qué he hecho mal? La culpa es mía.
  • ¿Qué me pasa? ¿Por qué no soy capaz de continuar mis relaciones? ¿Soy un bicho raro?
  • Todo ha sido una mentira, una falsedad.

Todos estos pensamientos y emociones son mucho más habituales de lo que nos pensamos, pero por sentirlos en un momento determinado no significa que se ajusten a la realidad, es decir, durante los primeros días en que experimentamos el dolor más intenso, nuestro raciocinio queda limitado por nuestras emociones que nos invaden de forma atropellada y no nos dejan pensar con claridad. Son muy típicos los pensamientos de tipo catastrofista, que analizan el pasado y el futuro de forma negativa y pesimista, incluso, con fuertes sentimientos de castigo y culpabilidad.
A fin de cuentas, hay rupturas que suceden porque tenían que suceder. No debemos exagerar las causas o las consecuencias porque en nada ayudan al proceso de recuperación.

Reestructuración cognitiva en terapia

Aunque al principio no encontremos consuelo a tanto dolor, todos estos sentimientos y pensamientos deben ser reconducidos. No debemos abandonarnos a la desesperación. Debemos luchar, sabiendo que:

  • Claro que la persona te quiso, por eso estuvo contigo todo este tiempo. Hubo un vínculo entre vosotros, por mínimo que fuese, no te lo niegues.
  • No has hecho nada malo, no es culpa tuya y no eres un bicho raro. Las parejas rompen constantemente, es normal, y cuando esto sucede es porque las dos personas no supieron entenderse.
  • Has compartido todo con esa persona, siempre te recordará.
  • Nos volveremos a enamorar. Pensemos en veces anteriores. Ya tuvimos otras rupturas amorosas, pensamos lo mismo en su momento y después, volvimos a enamorarnos.
  • Encontrarás a alguien, tarde o temprano. Siempre es así, la vida misma da fe de ello. Ahora cura tus heridas y con el tiempo volverás a enamorarte.
  • Es normal que ahora no quieras estar con nadie, acabas de terminar una relación y te sientes bloqueado/a. Espérate, con el tiempo te sentirás mejor.

En cualquier caso, sea con un profesional de la psicología o con amigos o familia, te recomendamos que compartas tu dolor. Te darás cuenta de que otras personas también han pasado por situaciones de desamor parecidas y al compartir nuestras emociones, sin darnos cuenta, vamos sanando y recomponiéndonos.

 

Maribel Manso

Emerge Psicólogos