Como cualquier otra fobia, la filofobia es un miedo irracional al amor. Sabemos que nuestra mente es capaz de generar toda clase de pensamientos anticipatorios que nos generan miedo y angustia. El miedo a enamorarse es una anticipación de nuestra mente ante un hecho que aún no ha ocurrido.  Asociamos el amor con una serie de sensaciones aversivas. El miedo al amor nos puede llevar a evitar situaciones de contacto social con el fin de reducir las posibilidades de un encuentro. Esta fobia es muy destructiva. Cuanto más huimos de establecer un lazo emocional con otro, mas aislados nos sentimos. Esto genera más miedo a volver a abrirnos. Si no ponemos un freno y empezamos a tratar esta fobia, podría degenerar en un trastorno de ansiedad social.

 

CÓMO SE GENERA LA FILOFOBIA

 

Como cualquier tipo de ansiedad, la filofobia se genera al haber habido una experiencia que hemos vivido como traumática. A todos nos han roto el corazón alguna vez. Todos hemos vivido esa sensación terrible de abandono, angustia y sensación de no poderlo superar nunca. Cuando la persona ha sufrido una situación de ruptura muy dolorosa y no ha podido hacer debidamente el duelo, se genera una herida que nunca termina de sanar. Es en este momento cuando generamos una barrera, una defensa que nos asegura no volver a pasar por ese proceso de nuevo. Aunque a nivel racional entendamos que el dolor forma parte del placer, nuestra parte emocional dañada se niega a volver a abrirse al amor. El amor lleva asociado también el dolor. Amar es un aprendizaje para valientes y a veces, para evitar el dolor, preferimos sufrir indefinidamente.

Nuestro mecanismo de defensa, la filofobia, se convierte en un escudo protector que nos va desgastando, nos va aislando. Finalmente, nos hace sufrir sin que esté pasando nada «real» que lo provoque. Nuestra anticipación ante el dolor de volver a amar anula una parte natural y esencial del ser humano. Esto hace que no sintamos dolor, es verdad, ni dolor ni NADA. Pasar por la vida de puntillas, evitando sentir es lo mismo que no vivir.

 

CÓMO SUPERAR NUESTRO MIEDO A ENAMORARNOS

 

  • El primer paso, es la TOMA DE CONCIENCIA. Darnos cuenta de lo que nos pasa y de que además es algo que le ocurre a muchas personas, es liberador en si mismo. El entender que no hemos superado una ruptura, un trauma, una herida, un perdón no dado etc, nos coloca en una posición de responsabilidad ante lo que nos pasa.
  • Visualiza tu pasado, LA RAIZ DE TU DOLOR. Qué provocó la herida, con quién, cómo lo viví, que situación concreta recuerdo como la mas dañina. Qué pensé en ese momento de mí mismo/a, qué sentí, que decidí en ese momento. Muchas veces tomamos decisiones inconscientes como «se acabó», «nunca mas vuelvo a pasar por esto», «el amor daña», «los hombres/las mujeres engañan», «no me vuelvo a fiar» etc. Estas decisiones están basadas en momentos de dolor y no son reales. Son generalizaciones que degeneran en creencias irracionales acerca de los demás y acerca del amor.
  • ESCRIBE UNA CARTA a esa persona que te hizo daño. Empieza por expresar todo tu dolor y termina agradeciendo lo bueno que te dio y lo que aprendiste de esa situación. Después, quémala y siente cómo te liberas del pasado.
  • PERDÓNATE a ti mismo/a. A veces nos seguimos reprochando el por qué aguantamos esto o lo otro, por qué no actué antes, por qué fui tan ingenuo/a…Al final lo que hacemos es permanecer enfadados con nosotros mismos y con el amor y eso sólo nos lleva a la soledad y la enfermedad. Perdónate, lo hiciste como sabías. Si te vuelves a enamorar, podrás hacer las cosas de manera distinta. YA NO ERES EL/LA MISMO/A NI TODAS LAS PERSONAS DAÑAN.
  • Acude a un PROFESIONAL que te guíe en el proceso. Sanar tus propias heridas te coloca en el adulto. Al hacerte cargo de ti y tus emociones desarrollas la base para una futura relación de pareja que merezca la pena.

Mariam Mascías. Emerge Psicólogos