El síndrome de Asperger es un trastorno del espectro autista (TEA). En palabras más técnicas, este síndrome habitualmente se considera una forma de autismo de alto funcionamiento. Puede llevar a dificultad para la interacción social, repetición de conductas y torpeza. Pero hoy vamos a dejar más de lado la parte más técnica, para acercarnos a una explicación más familiar y cercana.

El síndrome de Asperger explicado para no científicos

Lo primero que tenemos que saber es que NO ES UNA ENFERMEDAD, así que no hay que buscarle cura. Es una condición que existe desde la concepción del bebé, por lo que es parte de la persona y lo seguirá siendo toda su vida. Si suponemos que el cerebro está compuesto por piezas de Lego, el cerebro de los neurotípicos, es decir, el de la mayoría de las personas, sería realizado con las instrucciones. Pero los Asperger están compuestos por las mismas piezas sin mirar las instrucciones. ¿Quién dice que no hay muchas maneras de lograr el mismo resultado? Por eso, las personas con Asperger, no son ni locos, ni frikis ni raros. Sólo la forma con la que perciben las cosas es diferente y también la de procesar la información. Por este motivo pueden parecer diferentes, pero son personas como otras cualquiera. Con sueños e ilusiones. Sus sentidos son más agudos, por eso pueden percibir algunos ruidos como insoportables o si hay mucha luz puede llegar a ser muy molesta. También el gusto o el tacto se ven agudizados, es por ello que algunas cosas no las pueden comer por el sabor o por la temperatura, sintiendo el frío o el calor de una forma muy potente. En cuanto al tacto, algunos tejidos o alguna ropa les resulta muy desagradable llevarla puesta. Su olfato también es más agudo de lo normal. Por este aluvión de sensaciones a veces se pueden llegar a quedar en shock, es como una sobrecarga. Todo lo que se percibe a través de los sentidos, lo asimilan magnificado.

A nivel social, les cuesta entender las emociones de los demás y las suyas propias. Por eso, es tan importante comunicarse con ellos de una forma clara y directa ya que no entienden muy bien el lenguaje no verbal. Por esto mismo, también pueden tener problemas escribiendo ya que les cuesta trabajo mantener la atención y pueden tener una tarea complicada a la hora de organizar pensamientos o acciones. Esto les puede dar aspecto de distraídos. Por este motivo, a veces es erróneamente diagnosticado con otro tipo de trastornos que no tienen que ver con el Espectro Autista, como puede ser el déficit de atención por ejemplo.

Por lo demás, tienen los mismos gustos e intereses que los demás, tener amigos y ser felices. Son diferentes, son como todos. Son únicos.

Dedicado a Hugo, mi Lego free-style favorito.

Maribel Manso

Emerge Psicólogos