¿Cuántas veces nos ha pasado que no sabemos qué decir a alguien ante un duelo, cuando ha perdido a un ser querido? Tendemos a caer en tópicos como «dejó de sufrir», cuando ha fallecido tras una larga enfermedad. «Es ley de vida», «el tiempo lo cura todo»… Todas estas frases hechas, lejos de alentar a quien está sufriendo la pérdida en primera persona, caen en un saco roto.

Por otro lado, el simple hecho de preguntar qué pasó o cómo ha sido, a quien está viviendo un duelo. Sin morbo, con empatía. Con cariño. Permite al que está dolido revivir su experiencia y con ello integrar y elaborar la pérdida aunque contestar le resulte muy doloroso.

Los amigos, la familia lejana, los vecinos que preguntan de forma genuina y se quedan al lado, realmente acompañan. Ayudan a llevar la pesada carga del dolor para que el duelo se elabore y asimile. Si no sabes qué decir, no digas nada. Simplemente está.

¿Cuáles son las claves para ayudar en el duelo?

Principal y básicamente son cuatro:

  1. Escuchar
  2. Acompañar
  3. Preguntar
  4. Estar

Es una herida en el alma, y el proceso es similar a la curación de una herida física: localizar, limpiar, quitar tejido destruido, ayudar a cicatrizar. Todo esto duele mucho, sobre todo al principio, pero poco a poco el dolor disminuye y con él el riesgo de posibles complicaciones por el proceso de recuperación. Así, ayudaremos a los que han sufrido la pérdida para que puedan:

  1. Aceptar la pérdida
  2. Expresar de una forma libre su pena
  3. Reubicarse sin la persona que les falta
  4. Recolocar emocionalmente al ser querido que han perdido en su vida actual

Estas palabras por sí solas, nos hacen darnos cuenta de lo importantes que somos para nuestros amigos o familiares que han sufrido una pérdida y se encuentran elaborando un duelo.

¿Cuándo recurrir a ayuda profesional?

La terapia es casi obligada para todas aquellas personas que muestran un duelo complejo o fuera de lo normal. Cuando una persona no puede salir poco a poco sola de su pena, con los recursos personales y sociales de los que dispone, va siendo consciente de que necesita ayuda psicológica.

La terapia se puede realizar de forma individual, grupal o con un soporte permanente online, cuya meta es identificar y resolver los conflictos de separación que están interfiriendo en la buena elaboración del duelo. En algunos casos la terapia es acompañada de medicación específica, aunque como dice Jorge Bucay en su libro El Camino de las lágrimas:

«La mejor droga es sin lugar a dudas la presencia sostenida de quienes amorosamente deciden acompañar al que pena hasta el final de este camino». 


Maribel Manso. Emerge Psicólogos.