Liberar los miedos: liberar una energía bloqueadora: Cuando sentimos miedo, nos quedamos paralizados, no podemos tomar decisiones, nos sentimos imposibilitados para tomar cualquier dirección. El miedo nos deja inmovilizados y la mente empieza a ponernos en todo tipo de situaciones que pueden ocurrir que hacen que este miedo sea aún más potente. Nos convertimos en el miedo. No diferenciamos entre quiénes somos realmente y qué es el miedo.

¿Cómo me libero de los miedos?

En primer lugar, conociendo al enemigo.

El miedo es el resultado de un programa mental inadecuado que se conecta cuando aparece una situación que me genera una alarma. Este programa mental, se ha desarrollado en nuestra infancia y se instaló en nuestra mente como una medida de protección. ¿De qué nos protegen nuestros programas mentales?: DE LA ANGUSTIA, DEL VACÍO.

El miedo es la emoción que aparece para que nos quedemos inmóviles y no conectemos con lo que realmente está activo dentro de nosotros. Existen por tanto, tres tipos de miedos que responden a tres tipos de angustia:

 

ANGUSTIA DE IDENTIDAD:

Esta angustia genera un programa mental para protegernos que desencadena pensamientos del tipo: «no puedo hacerlo mal, si me equivoco no sirvo, no puedo hacerlo, la gente va a pensar que soy tonto, está claro que no valgo, no soy suficientemente listo, bueno, guapo…» se activa entonces el MIEDO A LA VALORACIÓN externa, que en realidad es una valoración interna muy precaria que se vuelca en el afuera.

 

ANGUSTIA EMOCIONAL:

La angustia emocional descansa en la falta de amor. Falta de amor vivida en la infancia que nos lleva a tener una carencia afectiva que necesitamos llenar. Un vacío de amor. Esto activa un programa mental defectuoso que contiene mensajes del tipo: «quién me va a querer como soy, soy una carga, nadie va a querer estar conmigo, siempre hay otro mejor que yo, que pena me doy, la tristeza es insoportable, me siento solo…». En este caso, aparece el MIEDO AL ABANDONO, miedo a no ser querido.

 

ANGUSTIA FÍSICA:

Esta angustia está ligada a experiencias tempranas donde hay falta de seguridad. A veces aparece cuando uno de los padres lucha contra una enfermedad. Esto provoca en los niños una terrible inseguridad ya que, si los padres que son los protectores mueren, el niño siente que no podrá sobrevivir. Aparece entonces un programa mental con frases del tipo: «me noto raro, esto puede ser que tengo algo malo, en cualquier momento puede ocurrir una desgracia, no puedo vivir así, no soy capaz de disfrutar, el día se me hace insostenible…» Tenemos entonces MIEDO A LA ENFERMEDAD, miedo a la vida.

 

¿CÓMO ME LIBERO DE LOS MIEDOS?

Una vez hemos comprendido que el miedo aparece porque hay unos programas inadecuados, tenemos dos vías de trabajo:

 

NIVEL SUPERFICIAL:

Consiste en cambiar unos programas por otros. Detectar los pensamientos inadecuados y cambiarlos por otros mas realistas. Por ejemplo frente a: «me da miedo hacerlo mal y que los demás se rían de mi» a «no pasa nada por fallar. Todos lo hacemos y no pasa nada, es natural y así se va aprendiendo. Los demás nos son importantes aquí, lo importante es atreverme a fallar».

 

NIVEL PROFUNDO:

Buscar detrás de los programas mentales para llegar a la carencia fundamental vivida en la infancia. Podemos a través de diferentes técnicas (visualización/hipnosis, cartas OH, constelaciones familiares…), buscar la vivencia que provocó la angustia para poder trabajar en la sanación de la herida básica. Cuando buscamos el origen y transformamos el trauma, los programas mentales son más fácilmente moldeables. Es recomendable trabajar en estos dos niveles para poder liberarnos completamente.

Mariam Mascías. Emerge Psicólogos