Trataremos en este artículo el tema de la abundancia desde el prisma de las Constelaciones Familiares.

Para empezar, diré que la abundancia es un estado de plenitud que no abarca solamente a la riqueza. Abundancia es tener lo que uno necesita. Esta sensación la hemos experimentado todos desde el vientre materno, pues es el momento en el que todo nos es dado. En el vientre de nuestra madre tenemos todo lo que necesitamos para que la vida prospere. Esta idea es importante para que todos podamos reprogramar nuestra mente hacia la comprensión de que es posible tener abundancia  y esa experiencia ya está grabada en nuestra vivencia.

El dinero como parte de la abundancia

Queremos atraer el dinero como parte de la abundancia; pero, ¿qué es el dinero?. El dinero es una energía de agradecimiento, un intercambio equilibrado entre el dar y el recibir. El dinero es una energía que tenemos que visualizar no como necesidad, sino desde la igualdad. Siento respeto hacia el dinero pero no me coloco ante él ni por encima ni por debajo. Esto en Constelaciones lo trabajamos por parejas y solemos observar dónde está la causa por la cual el dinero no fluye, la vida no fluye.

Tenemos, pues, la primera clave para la abundancia y el dinero:

Equilibrio entre el dar y el recibir

Tomo conciencia de que las facturas, los gastos, forman parte de este intercambio. Acepto los gastos porque es el otro polo de aceptar la entrada y recogida del dinero. Es un todo, un único proceso, pero la mente sólo persigue la entrada de dinero o el miedo a perderlo y ahí, empezamos a estar fuera de este equilibrio.

Estar en mi lugar en mi sistema familiar

Esto significa respetar la jerarquía. Mis padres son  más grandes que yo, mis abuelos más grandes que mis padres… En constelaciones observamos si estamos en nuestro lugar o si estamos reemplazando a un antepasado, o nos sentimos por encima de nuestra madre, por ejemplo; si me siento por encima de mi madre, el dinero no entra en mi vida, pues como veremos, la relación con la madre es clave para la abundancia.

Recibir a la madre/ Recibir al padre

Agradecer a mi madre tal y como es. Haya pasado lo que haya pasado, sea buena madre o mala madre a mi juicio. La labor como madre la realizó al traerme al mundo. Todo lo demás lo podría hacer otra persona, pero mi madre, me ha creado. La madre te abre a la vida, a la abundancia, a la pareja. El padre te abre a la fuerza de adaptarte a la realidad que te rodea. Hay gente con dinero que no es feliz con la vida que tiene. En este caso, no ha tomado al padre.

Estar en armonía con la vida tal y como es

Esto supone la renuncia a entender. Supone el agradecer TODO y a TODOS. Lo bueno y lo malo son necesarios. Buscamos huir de lo que no nos gusta y perseguir lo deseado. Pero este esfuerzo nos cae como piedras sobre nuestro propio tejado. La renuncia a entender el porqué la vida me trae esto o lo otro, supone vivir en el ahora, tomar todo tal y como es. Si entro en esta corriente de confianza en la vida, vuelvo al estado del feto que me conecta con la abundancia.

Os dejamos este vídeo de Brigitte Champetier, Psicóloga clínica y formada con Bert Hellinger (Constelaciones Familiares). Esperamos que os guste.